Ajedrez en el Chiqui

El domingo por la tarde después de pasear por Mataleñas el Inquisidor fue a jugar el Campeonato Regional de Rápidas de Cantabria en el Hotel Chiqui. Justo el día del cambio de hora. Justo el día en que el Inquisidor disfrutó sin prisas del paisaje de Mataleñas. Sus rocas, su viento, su mar picada y su olor a mar, sus paseantes silenciosos, la mar bajando y su espumilla entre las rocas y el Inquisidor sin prisas.

El torneo se jugaba a 11 rondas y el Inquisidor llegó a la tercera, pleno de mar y de viento sí, pero llegó tarde.

El Inquisidor jugó nueve rondas, ganó seis y perdió tres y en ningún caso jugó al ajedrez. Si ganaba era por fallos clamorosos de su oponente, con decir que en tres partidos dio mate, o fallos estrepitosos, propios de un Inquisidor Dormido.

La sala de juego estuvo fenomenal, la organización casi perfecta, digo casi porque la letra de las hojas indicativas de los emparejamientos y de las rondas eran muy pequeñas:  el Inquisidor tenía que pegar la nariz para poder leerlas. Culpa del portátil donde se hacían las rondas. En realidad “pecata minuta”,  solo es por meter una pequeña cuña crítica.

El nivel alto, los chavales, por llamarles algo son verdaderos tiburones y Enrique el mas tiburón de todos. Enhorabuena por su victoria.

El Inquisidor encontró viejos conocidos y cuando dice viejos, quiere decir literalmente viejos. El Inquisidor el primero.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s