El Inquisidor no viaja al pasado pero casi.

El link que pongo es  largo, pero muy interesante. Trata del menú de los 24 concejales de Córdoba que asistieron en 1665 a un auto de fé en el que fueron ajusticiados 55 peninteciados (judaizantes, brujos, hechiceros, bígamos, y demás gente de mal vivir de la época). Muchos de ellos fueron relajados , es decir, se le dió garrote vil antes de quemarlos,  que al fin y al cabo no era mas que una demostración de caridad cristiana. Alguno fue quemado vivo y a otros les dieron Sambenito. Por supuesto que los cadaveres de estos “relajados”  se quemaron con fruición y profesionalidad. Ah!, lo olvidaba, también se quemó un arca con huesos. No es cuestión de respetar los huesos de un hereje.

De las 55 personas “solo” se quemaron vivas cinco, entre ellas un matrimonio  y una mujer de 24 años. Uno de los que iba ser quemado vivo pidió misericordia, de modo que le dieron garrote y le quemaron muerto.

Le dieron garrote a quince estatuas puesto que quince de los penitenciados había salido de najas o la habían espichado en las cárceles de la Inquisición. Fueron paseadas a lomos de los burros correspondientes 6 estatuas con sambenito, otros seis que salieron “a toda leche” o que no salieron de los alojamientos inquisitoriales, junto con 15 condenados a llevar el Sambenito. Tres bígamos y cuatro hechiceras “embusteras, entre ellas una llamada la santa, natural de Granada, la más:famosa hipócrita y embustera que ha salido en autos.”

 

autodafe1

Este Auto de Fe celebrado en La Corredera,  según D. Luis Ramírez de las Casas-Deza que fue quien lo transcribió en 1823, duró desde las 7 de la mañana hasta las nueve de la noche.

Pero volvamos al menú de los concejales de Córdoba que presidieron el espectáculo, pues al fin y al cabo hace 500 años sus “señorías”  también eran aficionados a la manduca en cantidad y calidad, así como al trasiego de buenos vinos, “quince arrobas de vino y otras bebidas, en cuya composición entra la canela, el azafrán y la pimienta”. Aclaremos que una arroba son 16 litros, es decir que para 24 cordobeses, concejales o no, mas o menos señorías, hidalgos de poca o mucha monta,  y personajillos de baja o alta nobleza, se sirvieroon 240 litros de vino especiado, “además de otras bebidas” de mas alta graduación que el vino; supongo.

MENÚ

– Cuatro terneras.

– Ocho jamones, treinta libras de carnero y criadillas.

– Veinticuatro meolladas. (Sesos, quizás de las terneras)

– Ocho libras de albares.(Quizás perdices)

– Una canasta de guindas.

– Una sera de manzanas.

– Ciento ochenta y seis pollos.

– Doscientos cuatro panes.

– Una arroba de bizcochos, otra de canelones de canela.

– Cinco de amigotas colaciones.

– Quince arrobas de vino y otras bebidas, en cuya composición entra la canela

el azafrán y la pimienta.

Por terminar y para hacernos una idea de como vivian en aquella época los concejales de Córdoba, no quiero ni pensar como vivirían los de Madrid, por ejemplo, diré que estos dignos representantes de la cofradía del bebercio y del buen manducar, y por supuestos guardianes de las esencias cristianas de la Córdoba de 1665 se gastarón, bueno ellos, no, los que pagaban los impuestos, 213520 maravedís de la época, es decir, agarrense que vienen cuervas y no olvidemos que eran 24, bueno y algún amigote por supuesto: 4000000 euros. ¡Se gastaron cuatro millones de euros en comer! Claro que con toda seguridad iban incluidos sus familiares, faltaría más.

Al margen de estos gastos están los que originaron las obras de adecuacion y modernización de la casa donde comieron, de la cubertería y mantelería, de los adornos, y por supuestos de todos los gastos del Auto de Fe al que asistió toda la ciudad.

Como tantas veces digo “nada nuevo bajo el sol”.

El famoso link que mencionaba al principio: http://andaluciainformacion.es/portada/?a=146213&i=5&f=200811032400&b=1003

Tengo el original pero es un poco farragoso de leer.

Miedo me da sacar conclusiones. Solo una: hace muchos siglos que en este país no existen leyes que permitan controlar a todos los sinverguernzas que pululan a sus anchas por las diferentes administraciones de mi querida España.

Como todo esto parece increible y es peor de lo que parece, pego este fragmento del original.

Copio y pego tal cual.

“Gasto de comida:

Mas seis mil duscientos ochenta reales y un mrs . que valen

duscientos trece mil quinientos veinte y un mrs . que se gastaron en la comida que se dio á su señoría la ciudad de Córdoba que el pormenor es en la forma siguiente :

Nuevecientos treinta y ocho reales que valen treinta y un mil ochocientos noventa y dos mrs . de ocho arrobas y diez y ocho libras y media de azúcar, las cinco arrobas y doce libras á ciento cinco reales que compraron á Pedro Pérez de Baena y las tres arrobas y seis libras y media á ciento catorce reales de don Bernardo Alvarez de la Vega que se gastaron en las tortas de pastelería y cocina. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 .892

Cuarenta y ocho reales que valen un mil seiscientos treinta y dos mrs . de cuatro azumbres de agua de ambar á doce reales, que fueron necesarias para las tortas de mazapán y bebidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 .632

Duscientos noventa y un reales que valen nueve mil duscientos noventa y cuatro mrs. de ocho jamones que pesaron cuarenta y ocho libras y media á seis reales, que aunque se compraron doce, los cuatro se vendieron porlo que habían costado . . . . . . . . . . . . : . . . . . . . . . . . . . . . . 9 .294

Sesenta y sïete reales, que valen dos mil duscientos ochenta y ocho :Inrs., del precio de setenta y nueve libras de guindas, las treinta á seis cuartos y las cuarenta y llueve á ocho cuartos; se gastaron en las tortas y bebidas que se compraron de Acisclo Antonio . . . . . . . . . . . . . . . 2 .288

Cuarenta y dos reales, que valen un mil cuatrocientosveinte y ocho mrs ., de los ochenta y ocho reales que costó una canasta de guindas para la mesa que los cuarenta y seis reales son en los que se vendieron las que sobraron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 .428

Treinta reales, que valen un mil y veinte mrs. de loscincuenta reales que costó una sera de manzanas, que los veinte reales son en lo que se vendieron las que quedaron . . . . . . . . . . 1 .020

Diez reales, que valen trescientos cuarenta mrs ., de los veinte reales que costó un canasto de ciruelas para la mesa, que los diez reales son en lo que se vendieron las que quedaron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . 340

Duscientos treinta y siete reales y seis mrs ., que valen ocho mil y sesenta y cuatro mrs., de 672 guevos (huevos) a doce  mrs . que se gastaron en la pastelería y cocina. 8 .064

Quinientos treinta y seis reales, que valen diez y ocho mil duscientos veinte y cuatro mrs., de cuatro terneras á ciento cuarenta y tres reales y sesenta reales de la traída desde las Possadas á esta ciudad y veinte reales de la matanza: de los seiscientos cincuenta reales que costó todo lo referido, y los ciento diez y seis reales son en lo que se vendieron los despojos y las pieles . . . 18 .224

Setenta y dos reales y doce mrs ., que valen dos mil cuatrocientos setenta mrs ., de treinta libras de carnero y criadillas á veinte cuartos y medio que se compraronpara las ollas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 .470

Veinte reales, que valen seiscientos ochenta mrs ., de diez libras de vaca á dos reales para las ollas . . . . .. . . . . 680

Veinticuatro reales, que valen ochocientos diez y seis maravedfs, de ocho libras de albures á tres reales . . . . . 8’16

Sesenta y ocho reales, que valen dos mil trescientos doce mrs., de veinticuatro meolladas de vaca que se compraron para los platos . . . . . . . . . . . . . . .,, .. . . . . . . . . 2 .31

Trescientas dos reales y cuatro mrs., que valen diez mil duscientos setenta y dos mrs ., de los cuatrocientos ocho reales que costaron duscientos cuatro panes á dos reales, y doscientos cinco reales y treinta mrs ., son de sesenta panes que sobraron y se vendieron á quince cuartos cada uno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 .272

Cuatrocientos veinte y seis reales, que valen catorce mil cuatrocientos ochenta y cuatro mrs ., de los quinientos diez y siete reales que costaron treinta y siete arrobas y siete libras de nieve á veinte reales y dos mrs . la libra

(1), bajados dos reales y medio en cada arroba, que

los noventa y un reales son de siete arrobas que sobra

ron á trece reales cada una que se vendieron . . . . . . . . 14 .484

Veinticuatro reales, que valen ochocientos setenta y ocho mrs., de seis perdices á tres reales que fueron necesarias para el higote . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 878;

Trescientos sesenta y seis reales, que valen doce mil setecientos ochenta y cuatro mrs., del precio de ciento ochenta y ocho gazapos á dos reales . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 .781

Setecientos cuarenta y dos reales y diez y siete mrs ., que valen veinte y un mil ochocientos once mrs ., de ciento quince pollos que sebcompraron°de diferentes persopas á diferentes precios en esta manera. Treinta pollos de Francisco de la Peña Tercero en duscientos reales; veinte y siete pollos de Francisco ltlaría y Antón Panadero, á cuatro reales y medio; veinte pollos de don . Rodrigo Alonso Hidalgo, á cinco reales; diez y siete pollos’ de un vivandero, á cinco reales ; seis pollos ele Alonso González de Soto, á seis reales; nueve pollas y seis pollos de ~ Antonio de Cáceres, las pollas- á siete reales y los pollos á seis, que todo hace la dicha cantidad referida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 .811?

Trescientos noventa y cuatro reales y doce mrs., que valen trece mil, trescientos noventa y ocho mrs ., de se- tenta y seis pollos y gallinas que se compraron de diferentes personas á diferentes precios en esta manera:catorce gallinas de Francisco Martín y Antón Panadero, á nueve reales; dos gallinas de Antonio de Cáceres, á nueve reales; sesenta pollos que se trajeron de Baena en doscientos cincuenta reales y doce mrs., que hacen la dicha cantidad .  . . . . . . . . . . . . 13 .398

Ciento setenta y cinco reales, que valen cinco mil ochocientos y cincuenta mrs ., de una arroba de canelones de canela á siete reales la libra, que se trajeron de Málaga . . . . . . . 5 .850″

 

Obsérvese el placido sueño del Inquisidor.

BER11

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