El Inquisidor y el compromiso entre los jovenes deportistas.

Hace tiempo el Inquisidor  sufrió y disfrutó del trato con jóvenes deseosos de iniciarse en el mundo del ajedrez. También luchó contra la incomprensible desgana de algunos de ellos al afrontar las primeras dificultades. El Inquisidor tardó tiempo en comprender que el compromiso de un profesor debe, e insisto en el debe, ser siempre  superior al de  alumno y que era responsabilidad suya desarrollar este compromiso entre los jòvenes que se acercaban a él con mayor o menor deseo de aprender.

De modo que el Inquisidor, a pesar de estar dormido, encontró algunas disquisiciones sobre el compromiso merodeando por su neurona. Ideas del Inquisidor por supuesto, no verdades absolutas y posiblemente ni siquiera parciales, pero del mismo modo que El Principito tenía su rosa, el Inquisidor tiene sus verdades.

Y el Inquisidor inquiere…

¿Qué pude hacer un entrenador para que un joven jugador de baloncesto, futbol, ajedrez  o de cualquier otra actividad deportiva (*), se muestre comprometido con el equipo?

Según el DRAE, compromiso, en su primera acepción, hace referencia a una obligación contraída.

¿Debemos esperar que los jugadores que se inician en un deporte se sientan obligados y comprometidos con  sus compañeros, con el equipo o  su entrenador, e incluso consigo mismos?

Cada chaval es un mundo, unos se mueven por los amigos, otros porque admiran o aprecian al entrenador y otros simplemente porque les gusta el deporte. Cada uno es de una madre que decía mi abuela materna. Mi otra abuela estaba de acuerdo.

Si embargo obtener el compromiso de los chavales necesita tiempo y vivencias, convivir  con los compañeros  fuera de la cancha, viajar con ellos, sufrir derrotas, celebrar victorias apretadas, además  de ser feliz durante la práctica deportiva,  faceta que se revela como  fundamental para que el niño o el joven la ejerciten con alegría y hasta con pasión. Y la mas importante: recibir el aprecio, la paciencia  y el respeto del grupo, tanto del entrenador como de sus compañeros.

Las experiencias positivas que se viven  durante los entrenamientos, los partidos y al término de éstos, ya sean derrotas o victorias, hacen que los niños y jóvenes se sientan cada vez mas obligados y comprometidos con el grupo.

Esta obligación o compromiso puede describirse  como, utilizando el famoso tópico: “ hacer las cosas lo mejor posible”, no solo porque les guste el deporte sino por esa obligación que les ayuda e impulsa a superarse y que puede surgir por amistad (emular al amigo) compañerismo (ayudar al equipo)  o simplemente como  desafio personal (superar sus límites). Al mismo tiempo es necesario que los niños y adolescentes aprendan a disfrutar al máximo de la practica deportiva. Si además se gana, todo es mucho mejor sin duda, y si el entrenador además de aplicar la necesaria disciplina aporta dosis importantes de comprensión  y capacidad de diálogo, los jóvenes se sentirán mas seguros y obligados con el grupo.

Llegados a este punto me pregunto: ¿Hasta dónde puede un entrenador exigir compromiso, es decir, obligación,  a sus alumnos-jugadores si por las circunstancias que sean estos no son felices durante la práctica deportiva?

¿Está obligado el entrenador hacia sus jugadores de alguna manera, es decir, debe estar comprometido con ellos?

¿Debe comprometerse a que la práctica del deporte sea una fuente de experiencias positivas, tanto en la victoria como en la derrota?

¿Está obligado a que sus pupílos estén contentos y desarrollen su afición por la práctica del deporte de que se trate?

¿Está el entrenador obligado a enseñar a sus jugadores a  mejorar su técnica y conocimiento del deporte que practican? El progreso y la mejoría en la práctica de la actividad deportiva  se revela como otro  de los factores de capital  importancia para que el niño y el joven deportista desarrollen su interés por ella.

Si los jugadores se aburren o muestran falta de interés durante el entrenamiento ¿Debe el entrenador sentirse responsable? ¿O toda la culpa recae en los jugadores?

En este último caso, sea cual sea el origen del problema, no creo que la disciplina o el castigo sean superiores el diálogo. Creo que  es conveniente indagar los motivos del desinterés o abulia de los jugadores, el famoso diálogo, que al parecer lo arregla todo, y creo que no si razón.

Entiendo que el “compromiso” o la “obligación” en un grupo, un equipo de futbol, baloncesto, etc., viaja en las dos direcciones, tanto desde el joven hacía el equipo, sus compañeros y entrenador, como desde éste hacía los chavales. El compromiso, reitero, no es algo que se mueve unidireccionalmente, exige  reciprocidad:

El alumno que se siente comprometido a participar, aprender, colaborar y ayudar al grupo,  se merece, en consecuencia, recibir de su entrenador- profesor las enseñanzas necesarias para progresar y sentirse partícipe de las actividades del grupo. Y por supuesto diversión. Sin diversión dificilmente habrá progreso entre los niños y adolescentes deportistas.

Y de todos es sabido que el profesor que aburre es un mal profesor y, en consecuencia, el entrenador que aburre, debe, al menos, ser consciente de ello. No se trata de saber y ser experto en algo, se trata de transmitirlo, y no siempre se tienen las cualidades necesarias para ser un pedagogo.

En cualquier caso es digno de respeto y admiración todo aquel que emplea su tiempo en  transmitir sus experiencias y conocimientos.

Termino con una curiosa y antigua acepción de “estar en compromiso” (DRAE 1837):

 

 – Estar o poner en duda alguna cosa que antes era clara y segura.

 

Confío mas en esta actitud que en esa otra donde el compromiso se equipara a la entrega absoluta,  al tan español “echarle huevos”.

Como muy bien se ha comprobado con el ejemplo de la selección española de futbol, la técnica y el conocimiento superan con creces tan carpetovetónicas actitudes.

Y como decía un amigo mío sobre este tema tan profusamente estudiado en el Diccionario Secreto de Camilo José Cela: “A un deportista los huevos se les suponen”.

(*)http://www.monografias.com/trabajos91/resistencia-preparacion-fisica-ajedrecistas/resistencia-preparacion-fisica-ajedrecistas.shtml

http://www.marca.com/2013/03/21/mas_deportes/ajedrez/1363879967.html

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