El Inquisidor en la montaña

El Inquisidor fue montañero e incluso escalador, malo y timorato, pero escalador y mas tarde el Inquisidor fue gordo.

El Inquisidor inició el camino de los Pozos de Noja, ¿qué dónde están?, en google ¡como no!.

Después de un hora de subida fue prudente y volvió sobre sus pasos pero se trajo de vuelta la sensación de ganar altura en cada paso, de ver como el bosque termina y empiezan los praderíos de montaña, de ver el agua de  los abrevaderos de las vacas en muchos casos verdes por el musgo, de oir el silencio de los bosques que aunque suene a cursi es cierto. Los árboles no hablan, creo, pero el bosque sí.  Solo hay que acercarse a él para descubrirlo.

El Inquisidor volverá a los Pozos de Noja y llegará hasta el final.

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