El Viaje a La Alcarria del Inquisidor

COLECTANIA-R242

Leyendo El País mientras desayunaba me tropecé con esta foto de Camilo José Cela al volver una página.

Durante unos segundos la contemplé fascinado por la intesidad de  su mirada, me pareció y me parece de una inmensa tristeza, puedo equivocame claro pero estoy convencido de que en su mirada hay mucha tristeza.

Solo sé de Cela a través de sus novelas, amargas, desgarradoras y con bastantes humoradas. Como esto no es , ni por asomo, una crítica de su obra lo dejo aquí y vuelvo  el hilo de mis divagaciones.

Gracias a internet he descubierto que el autor es el húngaro Nicolás Muller que por azares de la vida murió en el año 2000 en Andrín (Asturias). Es curioso pero es en la playa de Andrín donde me bañé desnudo por última vez, bien acompañado desde luego, y donde muertos de hambre después del baño nos comimos un inolvidable bocadillo de anchoas con queso. Un sitio precioso hace  30 años… o casi.

 

Vuelvo a retomar el hilo de la foto de Camilo José Cela y su inmensa mirada bañada de tristeza. Es una foto de 1948 el mismo año que se publica Viaje a La Alcarria, el primer libro de Cela que cayó en mis manos. Leído de un tirón ,  lo seguí releyendo  una y otra vez a lo largo de tres décadas.

Un libro amargo, a veces desgarrador, con brotes de humor para despejar las nubes del pesimismo, pero un libro que  tomando una parte de la España de 1948 la describe toda.

Debe ser imposible viajar por tierras de Guadalajara en 1948 sin que la tristeza corroa el alma del escritor, o del poeta, o de cualquier ser humano capaz de apreciar el sufrimiento, la miseria y la injusticias.  Cela lo muestra en su libro. Y para ser justos tambièn momentos alegres y gastronomicamente felices.

 

En la foto de El País aparece detrás de Cela un mapa enmarcado y no creo descabellado pensar que pertenezca a La Alcarria.Esa mirada muestra sin ambages la tristeza de la España de los años 40. Los personajes que aparecen en Viaje a La Alcarria, desde mi punto de vista, son un reflejo de todos los españoles que soportaban la dura lucha que en aquellos momentos suponía la vida cotidiana, que al fin y al cabo para muchos de ellos no era mas que la lucha por la supervivencia. En esa mirada de Cela está el mendigo León, apenas un par de líneas bastan para no olvidarle nunca,  el burro “Gorrión” y su amo, y la Fuente Caga donde aún estará riéndose el tartamudo y los mozos de Sacedón  jugando a “la pelota a mano”, puede que algunos deportes vascos no sean tan autóctonos como creemos, aunque esas cosas deben importarnos una higa.

Cela viajó a pie por La Alcarria en 1946 y quiero creer que en esa mirada quedan las huellas de lo que vio en esos días: amargura, tristeza, alegrías y mucha soledad, no tanto por sentirla sino por conocer a gentes que hacían de la soledad su compañera de viaje.  Seguro que bebió agua limpia y clara de las fuentes, que saboreó   la miel de La Alcarria,  y disfrutó de uno de los grandes placeres de la vida que muchos desconocen , han perdido o están perdiendo: comer con hambre.

Sin ninguna reserva recomiendo el Viaje a La Alcarria de Camilo José Cela.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s